Comprar un coche de segunda mano: lo que hay que hacer en él de inmediato

Última actualización: 03.12.22

 

Después de adquirir un coche que ha sido usado por otra persona e incorporarlo a las actividades del día a día es necesario verificar algunos aspectos para asegurarse de que todo esté en orden. Se trata de pasos que son en su mayoría sencillos y que contribuyen a que el nuevo dueño pueda utilizar el coche con mayor confianza. 

Recibir el coche del anterior propietario es sólo el comienzo de la incorporación del coche a tu familia. Sin embargo, antes de que puedas confiar en tu nuevo amigo de hierro en la carretera, hay ciertas cosas que debes hacer. Avtopro ofrece una lista de las primeras acciones inmediatas.

No hablamos de la propiedad, la matriculación y el seguro, que son cosas obligatorias. Estamos hablando de algunos puntos técnicos sin los cuales no se puede esperar un servicio largo y sin problemas de la máquina adquirida. 

 

Inmediatamente después de comprar el coche

La tentación de conducir un coche nuevo desde el primer día es fácil de entender, pero es muy recomendable tomar primero medidas para asegurarse de que el coche será un medio de transporte seguro y funcionará correctamente. 

 

Sistema de seguridad

En la actualidad, la mayoría de los coches incluyen un sistema de alarma. Este se puede activar desde un llavero con solo pulsar un botón, lo que resulta bastante práctico. En relación a esto, lo ideal es sustituir el sistema de alarma del coche por uno nuevo, ya que el anterior propietario aún podría conservar un duplicado de dichos controles de la alarma. Esto ofrece un mayor nivel de confianza en que nadie intentará sustraer el coche cuando esté sin vigilancia. 

En caso de que no sea posible, otra solución es sobrescribir los llaveros existentes en el sistema de alarma para borrar los llaveros que hayan podido dejar otras personas. 

Lo mismo debe hacerse con el inmovilizador de fábrica (llaves). Después de realizar esta acción, podrás estar más tranquilo al estacionar tu coche en un lugar público. 

 

Piezas consumibles

Un coche usado, especialmente si su kilometraje ya es avanzado, inevitablemente ha experimentado el desgaste de diversas piezas. Dejarlas en el estado en que se encuentran puede convertirse en una bomba de tiempo que, eventualmente, desencadenará un funcionamiento incorrecto de tu coche. 

Nuestra recomendación es que se sustituyan las piezas que puedan afectar al rendimiento y la vida útil del coche. En este contexto, las correas y poleas de distribución, juntas de suspensión y dirección, filtros de aire, de

combustible y de aceite del motor, etc., son las piezas que deberás revisar y sustituir, si es el caso. 

De igual manera, no olvides echar un vistazo a limpiaparabrisas para verificar que funcionen como es debido. A nadie le gusta enfrentarse a una tormenta y descubrir que éstos no cumplen su objetivo. 

 

Líquidos de servicio

Los propietarios de automóviles no suelen darse cuenta de que el anticongelante, el líquido de frenos y el líquido de dirección asistida también deben sustituirse de vez en cuando. Siendo así, es prioritario revisar los niveles y las condiciones en que se encuentran dichos líquidos. En el peor de los casos, habrá que sustituirlos. Ahora bien, en las unidades con transmisión automática, no hay que olvidar revisar el aceite y el filtro de la transmisión. 

En cuanto al sistema mecánico, el aceite se sustituye según las recomendaciones del fabricante de automóviles y de los técnicos experimentados, pero no hay que creer en las afirmaciones de la vida útil del aceite de por vida. Recuerda que la fricción entre las piezas del motor puede dañarlas y contar con un aceite en buenas condiciones alargará la vida útil de esta indispensable parte del coche. 

Estanqueidad de las unidades

Después de los primeros cien kilómetros de una máquina, se deben inspeccionar cuidadosamente todas las unidades y la suspensión para detectar fugas de líquidos. Las posibilidades de que se produzcan fugas son bastante elevadas y una pérdida importante de lubricante puede provocar una avería en la unidad. Por lo tanto, una revisión en detalle de todas las mangueras y ductos que transportan los líquidos es fundamental. 

 

Poner en orden

Asegúrate de poner en la guantera del coche los documentos del seguro, el carnet de identificación vehicular y algún otro objeto que te sea de utilidad. Si existen otros compartimentos, también revisa

que estén en orden. En cuanto al maletero, no olvides tener siempre lista una maleta con lo más indispensable para hacer un cambio de llanta de emergencia. También, es muy recomendable contar con triángulo de advertencia. 

El interior del capó es igualmente importante. Revisa que todo esté limpio y en su sitio. Conservar esta sección en orden te ayudará a identificar fugas, por mencionar solo un ejemplo. 

Es posible que lo siguiente ya lo hayas hecho antes de la venta, pero debes revisar cada rincón en busca de humedad: alfombras mojadas, toallitas olvidadas, guantes, etc. De igual manera, conviene eliminar los residuos de los canales de drenaje que desaguan el agua de lluvia. Ignorar esta cuestión podría intensificar la corrosión de la carrocería. 

Hay otra cosa que deberías comprobar. Muy a menudo, un coche usado tiene un historial de uno o dos accidentes. Y, dependiendo del país en el que se haya reparado y de la concienciación del propietario, a veces un coche se restaura sólo a simple vista. Por lo tanto, le aconsejamos que haga revisar las bolsas de aire, los cinturones de seguridad y los pretensores de los cinturones de seguridad durante la visita al taller. 

En conclusión, aunque las compañías que se dedican a vender coches usados suelen hacer un buen trabajo, al no poner a la venta alguna unidad con desperfectos importantes, esto no te exime de hacer una revisión detallada de tu nuevo coche. 

Lejos de ser una pérdida de tiempo, será una inversión en favor de tu seguridad, tu familia y cualquier persona que sea transportada. 

 

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