Última actualización: 30.07.21

 

La compra de un coche de segunda mano es una de las circunstancias que más dudas despierta entre los usuarios. Y aunque es cierto que comprar un coche usado es una buena alternativa al coste económico que supone comprar uno nuevo, es necesario saber qué precauciones tomar y qué trámites realizar para que la operación sea un éxito.

 

Según las estadísticas, durante el año 2019 se vendieron cerca de 2,2 millones de vehículos de segunda mano. Algo que demuestra que la compraventa de coches de segunda mano entre particulares o a través de empresas, sigue disfrutando de una buena salud. Algo que no es extraño, ya que el coste de comprar un coche nuevo puede ser excesivo para muchos presupuestos familiares. Sin olvidar que tampoco es necesario recurrir a un coche nuevo para los usos sencillos de muchas personas. 

En este contexto, no está de más saber cuáles son los trámites más habituales a la hora de comprar un coche, uno de los puntos más débiles en lo que a la información de este proceso se refiere. La compra de uno de estos vehículos de segunda mano debe seguir una serie de pasos legales que, de no hacerlos, pueden suponer un problema. Así que vamos a arrojar algo de luz sobre el asunto, para que tengas claro todo lo que debes hacer.

 

Comprobar el vehículo

Lo primero que tenemos que hacer es comprobar el vehículo. Esta comprobación es doble. Por un lado, deberemos revisar al detalle el coche en busca de vicios ocultos, reparaciones de importancia y otros defectos antes de realizar la compra. Para ello, conviene subir el vehículo a una rampa para coches o a un gato, a fin de revisar la zona de los bajos, verificando también la zona interior, el vano del motor y el maletero. Verifica las posibles pérdidas de aceite, zonas con tonos diferentes a las originales, lo que demuestra la presencia de piezas nuevas, así como cualquier otro detalle sospechoso. Si no tienes claro cómo proceder, puedes buscarte un mecánico de confianza, que te ayude en la tarea. Lo que no se recomienda es pagar las tasas de ITV y pasar la revisión para verificar el estado del vehículo, pues este examen no es tan profundo como podríamos pensar.

La otra comprobación a realizar es la de la situación legal del coche. Para ello, basta con pedir en la DGT el llamado “informe de antecedentes del vehículo”. Este documento oficial nos informa de cuestiones como la procedencia del vehículo, si figura como robado, cuándo pasó la última ITV o si tiene multas pendientes. Es clave realizar este paso, ya que si compras un coche con “asuntos pendientes”, entonces tendrás que hacerte cargo de ellos.

Contrato de compraventa

Otro paso fundamental es realizar un contrato de compra-venta de vehículos, donde se identifique correctamente a las partes, el propio coche y las condiciones de la operación que se realiza. Si no tienes claro cómo debe ser este documento, existe un modelo de contrato de compraventa de coche de la DGT, que puedes utilizar. No obstante, el mismo es más bien breve y demasiado genérico para lo que sería deseable.

Por fortuna, también existen algunos modelos en la red que puedes usar. En cualquier caso, verifica cualquier contrato que vayas a usar, a fin de tener claro qué es lo que vas a firmar, asegurándote de que este incluye las cláusulas que desees para protegerte. No te olvides de cuestiones como la responsabilidad, los vicios ocultos, las garantías o la imputación de los gastos de la compraventa, entre otros aspectos importantes.

 

Impuesto de transmisiones patrimoniales

Tal como pasa en casi cualquier operación económica, la compra venta de un vehículo también está sujeta al pago de impuestos. En concreto, hablamos del impuesto de transmisiones patrimoniales. Este está cedido a las comunidades autónomas, así que deberás liquidarlo ante la consejería de Hacienda de la comunidad en la que residas. Precisamente por ello no podemos darte una estimación de a cuánto asciende el importe del impuesto. Por suerte, prácticamente todas las comunidades disponen de simuladores online, en los que puedes conocer con precisión el importe de este ITP según las características del vehículo y el importe de la operación.

 

Cambio de titularidad y permiso de circulación

Como paso previo al cambio de titularidad, el último paso para cambiar de nombre un coche, es preciso que el vendedor entregue al comprador toda la documentación del coche. Entre estos documentos, deben figurar una copia del permiso de circulación, ficha técnica, justificante de la ITV en vigor y copia del impuesto de circulación pagado, si lo abona el vendedor. También debe entregar al comprador una copia de su DNI, para gestionar la transferencia.

Con estos documentos, el correspondiente contrato de compraventa y la copia del pago del impuesto de transmisiones patrimoniales, es momento de que el comprador realice el cambio de titularidad en la DGT y obtenga el nuevo permiso de circulación. En este punto, el vehículo pasa a ser propiedad del comprador, quien adquiere la obligación de contratar el correspondiente seguro obligatorio.

Déjaselo a los profesionales

Si has llegado hasta aquí y te ves sobrepasado por los diferentes trámites que venimos comentando, siempre puedes recurrir a una gestoría para realizar la transferencia del vehículo. La principal ventaja es que estos profesionales se encargarán de todos los procesos que hemos comentado, dejando el coche perfectamente transferido y legalizado, sin más molestias. 

Si te preguntas cuánto cuesta la transferencia de un coche a través de estos profesionales, el precio es variable y ronda de unos 100 a 200 euros, a los que debemos sumar las tasas de tráfico y el importe del ITP. Así que te corresponde valorar si la inversión te merece la pena a cambio de quitarte estos trámites de encima.

 

Y una vez hecha la compra

Una vez hecha la compra y ya con el vehículo en tu poder, solo nos queda hacerle una revisión para ponerlo al día de mantenimiento, en caso de que sea necesario, así como verificar que tiene los elementos obligatorios, tales como los triángulos o los chalecos. También es conveniente comprar la mejor silla grupo 2 3, o la que corresponda a tus hijos, en caso de que tengas familia y quieras viajar con ellos. Así como equipar tu nuevo vehículo con otros accesorios interesantes, tales como un manos libres para el coche o cualquier otro complemento destinado a mejorar tu seguridad y comodidad.

 

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