Última actualización: 14.10.19

 

Una de las dudas que tenemos los conductores respecto de los tapacubos es valorar si este elemento es meramente decorativo o si tiene alguna función adicional respecto de nuestra seguridad en carretera.

 

Cuando se trata de circular con nuestro vehículo, todo aquello que pueda aportarnos un extra de seguridad a la hora de rodar es bienvenido. Por eso, solemos elegir neumáticos de un fabricante de calidad y adecuados al entorno en el que conducimos, elegimos un buen aceite, unos buenos amortiguadores y realizamos un adecuado mantenimiento a nuestro vehículo. Sin embargo, dentro de este planteamiento encontramos accesorios cuyo aporte en términos de seguridad es dudoso, de modo que no sabemos si su función es meramente decorativa o también puede aportar algo a nuestra calma.

Entre estos accesorios, uno de ellos son los tapacubos. Unos accesorios que pueden cambiar la imagen de nuestro vehículo pero que, en términos de seguridad, tienen un comportamiento más dudoso. Así que para que te sea más fácil encontrar los mejores tapacubos en el futuro, vamos a tratar de arrojar algo de luz a esa cuestión.

 

Qué son los tapacubos

Para empezar, vamos a saber exactamente qué es un tapacubos. Los tapacubos son unas piezas fabricadas de diferentes materiales plásticos, aunque también los hay metálicos, que cuentan con un diseño pensado para que los mismos queden encajados en el interior de las llantas de hierro de nuestro vehículo. Para ello, suelen sujetarse mediante un sistema de pinzas de plástico, reforzadas con un anillo metálico, o bien se colocan directamente sobre los pernos que sujetan el neumático y empleando para ello las tuercas correspondientes.

Estas piezas tienen la ventaja, frente a las llantas que muchos vehículos montan, de tener un precio más económico y de venderse en una gran cantidad de diseños, de modo que con ellas podemos darle un toque diferente a la imagen exterior del vehículo sin tener que gastar demasiado. Además, son relativamente sencillas de instalar y de lo único que tenemos que preocuparnos al comprarlas es de que sean compatibles con nuestras ruedas.

Dicho esto, queda más que claro el aspecto estético que los tapacubos aportan a nuestro vehículo. Sin embargo, queda la cuestión principal que hemos planteado en este artículo, relativa a si estos tapacubos aportan un extra de seguridad a la hora de circular en carretera. Una cuestión a la que damos respuesta en el siguiente apartado.

 

 

Qué ventajas tienen los tapacubos

A fin de resolver la duda que hemos planteado, vamos a ver algunas de las ventajas que tienen los tapacubos en lo que a seguridad se refiere, aunque ya podemos adelantar que las mismas tampoco son de una importancia extrema.

Una de las ventajas que tienen los tapacubos es que evitan que la suciedad de la vía se dirija hacia el interior de la llanta y la zona del eje. Es cierto que esta función ya la cumple, en buena medida, la propia llanta, cuyos agujeros están colocados de manera que solo entre suciedad por unas zonas específicas situadas en el exterior de la misma. Pero la mayor parte de los tapacubos se encargan de tapar estos agujeros, sin afectar a la ventilación interior del neumático, de modo que si circulamos por zonas con proyecciones de barro, polvo y otros elementos, el tapacubos impide, en parte, que estos entren en la zona interior de la rueda.

Algo parecido ocurre también con los golpes y los roces que pueda llevarse la llanta durante el rodaje, especialmente en las tareas de aparcamiento. El hecho de llevar montado un tapacubos permite que sea este el que se lleve esos pequeños golpes y roces con los bordillos y que estos no los reciba la llanta interior. De todos modos, hablamos de una protección relativa, dado que si el golpe es fuerte, seguramente que el tapacubos pueda deteriorarse o incluso romperse.

Como último aspecto, los tapacubos pueden ayudar a prevenir la aparición de óxido dentro de la zona de la llanta. Esta ventaja viene derivada de las dos anteriores. Por una parte, el tapacubos protege la zona de la llanta de la suciedad, de modo que el agua y el barro no quedan tan fijados sobre la llanta sino sobre ese tapacubos, lo que evita que estos contaminantes dañen esa zona de la rueda. Y por otra parte, dado que el tapacubos evita esos golpes y roces, también impide que la pintura y la estructura de la llanta queden al aire, añadiendo un pequeño extra de protección.

 

 

Lo que dice la ley

Como cierre de este artículo, resolvemos una duda frecuente entre los conductores. No es obligatorio llevar tapacubos en nuestro vehículo en caso de que no queramos hacerlo. El hecho de no llevar tapacubos en las ruedas no va a provocar que el vehículo sea rechazado en la ITV, no nos va a suponer una multa en caso de que nos paren en un control, ni tampoco nos va a suponer ningún otro problema legal. Así que si lo que te preocupa es la legalidad, en este aspecto no vas a tener problemas. De hecho, muchos de los vehículos que utilizan las empresas de alquiler de coches, de renting y demás, no tienen tapacubos, a fin de ahorrar costes tanto en la compra de los vehículos que alquilan como en lo que tiene que ver con su mantenimiento, por el trato que suelen recibir estos vehículos.

Lo que sí debes tener en cuenta es que, en caso de montar tapacubos, tal como pasa con cualquier otro elemento del vehículo, este debe ser seguro. Dicho de otro modo, los tapacubos deben estar debidamente fijados al vehículo, no estar deteriorados, no presentar aristas ni elementos cortantes, ni tampoco tener ningún defecto que pueda suponer un riesgo para el resto de conductores. En este caso sí podríamos tener problemas en ITV, aunque bastaría con retirar el tapacubos afectado para solventarlo.