Última actualización: 16.11.19

 

Hay quienes consideran que tras tomar unas copas se puede conducir un coche de forma normal. Sin embargo, cada de una estas acciones tienen consecuencias. Incluso, además de poner en riesgo la seguridad personal, se exponen a las otras personas. Si esto no es suficiente motivo para evitarlo, entonces ten presente que hay infracciones que pueden llevarte a la cárcel.

 

Quienes tienen coche cuentan con la posibilidad de ir de un lado a otro de forma más rápida y sencilla. No es necesario esperar por el transporte público y tampoco compartir el vehículo. 

Sin embargo, conducir es mucho más que solo acelerar y frenar, ya que se hacer un mantenimiento periódico del coche y además es imprescindible ser responsable al volante para evitar las infracciones de tránsito, los accidentes e incluso la cárcel.

Quizás muchas personas no lo saben o tal vez prefieren omitirlo, pero la conducción a alta velocidad y el consumo de alcohol durante ello son infracciones penadas según el Código Penal vigente en el país. Las multas por estas faltas pueden ser hasta de  seis años de prisión. 

 

Evita los delitos

Ya sea por descuido o producto de una acción involuntaria, hay una serie de acciones al volante que son penadas con la cárcel. De acuerdo al nivel de la infracción cometida, los castigos varían, de modo que un conductor puede ser penalizado con una simple multa o con la pérdida de algunos puntos en el carnet de conducir. Incluso, hay quienes pueden presentar faltas por delitos graves y terminar con un régimen de presentación en el juzgado, que los puede llevar a ser procesados y condenados.

 

 

Al conducir, cero drogas y alcohol

Ya sea por uso esporádico o recreacional, la conducción bajo la influencia de estupefacientes, bebidas alcohólicas, psicotrópicos y drogas tóxicas, está totalmente prohibida según el artículo 379.2, siendo considerado como un delito. 

En el caso de las drogas, la aplicación del artículo es compleja, debido a que no hay una tasa específica. En este sentido, será el oficial de policía quien se encargará de detectar la influencia de estas sustancias en la persona, a través de distintos signos y mecanismos como el test de drogas.

De cualquier modo, al detectar la presencia de sustancias estupefacientes o drogas en el organismo se generará una multa como consecuencia de conducir bajo este estado. El monto de este delito debe pagarse con 1000 euros de penalización y se perderán 6 puntos del carnet de conducir. 

 

Atentos al alcohol

Por otro lado, para que el consumo de alcohol se considere un delito, el nivel se estima en 0,60 mg/l y superior. Esto quiere decir que conducir con 0,25 miligramos por litro de aire espirado, es decir, con la presencia de 0,50 gramos por litro de sangre en el organismo, no resulta una infracción, porque está bajo los estándares estipulados por la Ley. 

Ahora bien, al superar el límite establecido, el conductor tendrá que someterse a la justicia, ya que le será emitida una boleta y una sanción administrativa. Hacer las pruebas de alcoholemia es sencillo, solo será necesario que el oficial haga uso del alcoholímetro y la cifra aparecerá en pantalla.

Según se establece en el artículo 379 del Código Penal español, un conductor que supere los límites permitidos de alcohol puede ser castigado con prisión de tres a seis meses o incluso más. De igual modo, también puede ser penado con trabajo comunitario por periodos de 31 a 90 días, así como con la privación del derecho a conducir por un tiempo entre uno y cuatro años. 

 

Nadie puede negarse a la prueba

Las autoridades cuentan con equipos tecnológicos para realizar el test de alcoholismo. De hecho, muchos de ellos son considerados como los mejores alcoholímetros del 2019 (En este enlace puedes encontrar algunas opciones de compra), por lo que si el conductor supera el límite establecido se verá reflejado de forma inmediata y no hay manera de burlar el sistema.

Negarse a realizar la prueba tampoco es una alternativa. Según se establece en el artículo 383 del Código Penal, también será castigado como un delito. Para aquel conductor que incurra en la desobediencia grave y que se niegue a realizar las pruebas de alcoholemia o de drogas, la pena puede ser la cárcel, por períodos que van desde los seis meses, hasta un año tras las rejas. 

Además, cometer el delito de desobediencia a un oficial puede llevar a privar el derecho a conducir coches a motor, así como ciclomotores, por un tiempo que va desde uno hasta cuatro años. 

 

 

Respeta los límites de velocidad 

Los excesos de velocidad hay que dejarlos para las carreras de la Fórmula 1 y para las películas de acción. En la vida real, pisar el acelerador y exceder los límites puede ser peligroso, para la persona al volante, para quienes lo acompañan y el resto de coches en la vía.

Por otro lado, además de ser inseguro, ir a velocidades por encima de lo establecido también acarrea una sanción penal, según el artículo 379.1 del Código Penal. En esta Ley se establece que serán penalizados los conductores que vayan a una velocidad que exceda los 60 km/h en vías urbanas y los 80km/h en vías interurbanas, es decir, aquellos que superen los 110 km/h en la ciudad y los 200km/h en la autovía. 

Los castigos varían de acuerdo al cargo, pero en la mayoría de los casos, se establece prisión de tres a seis  meses, multas, trabajos de servicio comunitario y suspensión del carnet. 

Además de estas fallas graves, conducir sin el respectivo carnet también acarrea una violación a la norma y es considerado un delito. De modo que si has perdido todos los puntos del carnet por decisión judicial, es prudente que no conduzcas, ya que la pena en este caso puede ser de 3 a 6 meses. 

Otros delitos considerados infracciones graves son la conducción temeraria y el abandono del lugar de un accidente. De modo que si la persona se da a la fuga y ha habido lesionados, se podrá imponer una pena que va desde los 3 hasta los 6 meses de prisión. En caso de que el lesionado fallezca, el castigo puede llegar hasta los cuatro años de privación de libertad.