Última actualización: 14.10.19

 

Desde picor en las vías respiratorias hasta quemaduras, son algunos de los riesgos a los que te expones cuando aparcas durante horas tu vehículo bajo el sol. Para evitar poner en peligro tu salud debes evitar entrar a un coche recalentado, especialmente en la época de verano.

 

Nuestra esperanza de vida podría verse beneficiada de gran manera si optamos por la sana costumbre de utilizar un parasol de coche cada vez que aparcamos nuestro vehículo al sol. Aunque la idea es encontrar algún lugar a la sombra, muchas veces esto resulta imposible, por lo que inevitablemente los rayos solares lo va a recalentar tanto por fuera como por dentro. Por esto, tener a mano el mejor parasol de coche nos puede ayudar a impedir que el exceso de calor penetre en el interior del vehículo.

 

La toxicidad en tu coche

Podría sonar un poco exagerado, pero lo cierto es que un vehículo que ha estado expuesto durante el día a los rayos solares, es el lugar más tóxico donde podrías estar. Sin embargo, este es un hecho que pocas personas conocen, por lo que la mayoría ignora del riesgo al que se exponen al entrar en su coche recalentado.

La toxicidad dentro del coche sucede debido a la reacción química que tiene lugar entre los materiales presentes en algunos componentes y el calor excesivo al que son expuestos. En este sentido, el plástico con el que está fabricado el salpicadero, así como el poliuretano que se usa para rellenar debajo de los paneles o el que se utiliza para tapizar los asientos, al estar en contacto con las elevadas temperaturas del sol del verano, son capaces de generar tóxicos altamente nocivos para la salud de los pasajeros.

Todo ocurre una vez que dentro del vehículo se superan los 20°C de temperatura y dado que estos plásticos no son capaces de resistir este calor, comienzan a degradarse y a emanar sustancias químicas volátiles, tal como el benceno. Según estudios y análisis realizados por investigadores de Alvatowash a diferentes vehículos aparcados a la sombra y al sol, se llegó a la conclusión de que la producción de benceno y la de otros elementos peligrosos, se incrementa considerablemente bajo condiciones climáticas de elevadas temperaturas.

Según estos investigadores, cuando el coche se encuentra a la sombra puede contener aproximadamente 600 mg de benceno; mientras que bajo el calor del sol, el mismo coche puede llegar albergar una cantidad de benceno de hasta 3.000 mg.

Por esto, cada vez que entras en tu coche después de aparcarlo al sol por varias horas, tu salud y tu vida podrían estar en riesgo.

 

 

Efectos sobre la salud por la inhalación de benceno

De acuerdo a la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, según se trate del nivel de inhalación de benceno, este puede producir sequedad o picor en las vías respiratorias, mareo, somnolencia, dolor de cabeza, aceleración del ritmo cardiaco, confusión, temblores e incluso pérdida del conocimiento. Así mismo, cuando inhalamos niveles muy altos de esta sustancia química, el desenlace puede ser fatal.

Adicionalmente, ha sido demostrado que una exposición prolongada ante este elemento tóxico presente en el aire, puede generar complicaciones aún más graves. Esto se debe a que el benceno es capaz de atacar la médula de los huesos y por ello, ocasionar la destrucción de los glóbulos rojos, trayendo como consecuencia la aparición de anemia y de leucemia, especialmente la del tipo mieloide aguda (LMA). Este es un tipo de cáncer presente en los órganos destinados a producir las células de la sangre.

Por esto, el Departamento de Salud y Servicios Humanos y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, han demostrado y han reconocido que el benceno es una sustancia carcinogénica que afecta gravemente a los seres humanos que se exponen a ella.

 

El parasol: un aliado para tu coche y tu salud

El parasol no solo es de gran utilidad para alargar la vida útil hasta en un 40% de los materiales que componen algunas piezas del habitáculo interno del coche, sino que también es un gran aliado para preservar tu salud. En este sentido, un parasol de coche perfectamente instalado en el parabrisas, es capaz de brindar una barrera que permite establecer una diferencia significativa de hasta 11°C menos de temperatura, frente a otro coche que no lo use.

Según un estudio realizado por la RACC, se ha comprobado que el salpicadero de un vehículo aparcado al sol durante una hora, puede registrar temperaturas de 72,8°C. De igual manera, los asientos, el cambio de marchas y el volante pueden llegar alcanzar hasta 80°C; lo que representa un riesgo potencial de quemadura en la piel con tan solo hacer contacto con estas superficies. Del mismo modo, una persona con niveles elevados de estrés o problemas cardíacos, podría ver afectada su salud seriamente ante las elevadas temperaturas dentro de su coche.

Por esto, un parasol favorece una temperatura más agradable, por lo que podrás sentarte al volante con mayor comodidad. Igualmente, la sensación de fatiga o cansancio podría desaparecer y por ende, mejorar tu concentración y capacidad para la conducción, reduciendo el riesgo de algún percance o de un accidente vial.

De igual modo, con un parasol el aire acondicionado podrá funcionar de una manera más óptima, ya que no tendrá que esforzarse en enfriar un entorno recalentado.

 

Otras opciones recomendables para mitigar el calentamiento

Además de las ventajas que ofrece el uso de un parasol, también podrás optar por realizar otras acciones a fin ayudar al enfriamiento del interior de coche. La idea es evitar no solo la inhalación de emanaciones tóxicas, sino también la de librarte de alguna quemadura accidental por contacto.

En este sentido, es recomendable ante todo que bajes las ventanillas a fin de permitir que el aire circule en el interior, también podrás dejar abierta provisionalmente la puerta del conductor. Luego, una vez que el calor ha descendido, podrás encender el motor y el aire acondicionado. Deberás esperar que el aire caliente que se encuentra dentro de los conductos sea eliminado en su totalidad, para luego subir las ventanillas y dejar que el sistema de enfriamiento continúe haciendo su trabajo.