Última actualización: 14.12.19

 

El verano es la época del año cuando más usamos el coche, bien sea que vayamos de vacaciones, a visitar pueblos o para alguna escapada a la playa. El uso intensivo en esos días aunado al clima caluroso, podrían provocar deterioros o daños, por lo que vale la pena conocer algunos consejos para evitar el desgaste prematuro de tu vehículo.

 

Salir de paseo en coche durante el verano podría convertirse en un sufrimiento, ya que las altas temperaturas suelen provocar averías. Por esto y a fin de mejorar la seguridad vial y la tranquilidad de todos los pasajeros, los conductores estamos en la obligación de verificar con antelación el buen funcionamiento de nuestro vehículo.

Dado que el verano no solo nos afecta a nosotros, sino también el funcionamiento de nuestros coches, muchas veces no es suficiente con revisar las piezas y mecanismos más importantes, ya que las elevadas temperaturas suelen ocasionar desperfectos y averías de consideración. Seguidamente, te presentamos 5 aspectos de gran importancia que debes revisar ante de salir de paseo o de viaje en verano.

 

1. Verifica la correcta presión de los neumáticos

La presión de los neumáticos está relacionada de acuerdo a la carga que lleves en el coche. En este sentido, si usualmente andas solo y cualquier día vas con 4 personas y no ajustas la presión, no pasa nada. Pero, si vas a viajar largas distancias con peso de más, debes poner aire y aumentar la presión; esto se aplica como norma, indistintamente de la época del año. Sin embargo, es durante el verano cuando más averías suceden con los neumáticos debido al calor.

Unos neumáticos deshinchados o con poca presión, aumentan la superficie de contacto con el suelo, lo que aunado a las elevadas temperaturas del asfalto provoca que la banda de rodadura se caliente más y que ocasione desgastes prematuros; bajo estas condiciones, la vida útil del neumático podría reducirse hasta en un 15%.

Por otro lado, el asfalto caliente durante el verano también es el causante del riesgo de un pinchazo, una avería por demás común en esta época si no hemos calibrado una presión adecuada.

 

 

2. Revisa constantemente la temperatura del motor

Muchos vehículos durante el verano pueden llegar a perder potencia y a aumentar su consumo de combustible, esto se debe a que las altas temperaturas afectan negativamente el motor. Para quemar el combustible, los motores requieren la presencia de aire en sus cilindros; sin embargo, cuando la temperatura del ambiente es alta existe menos oxígeno en el aire, lo que ocasiona que el combustible no se queme adecuadamente.

Un motor en condiciones normales suele alcanzar una temperatura óptima de 90°C, por lo que es aconsejable que vigiles los indicadores del cuadro de mandos a fin de que la temperatura no supere la zona roja, en cuyo caso existe el riesgo de quemar el motor. Si notas que el indicador de temperatura sube más de lo normal, podrías poner la calefacción a su máxima potencia, la idea es liberar todo el calor del motor y evitar un daño grave; también podrías apagar el vehículo y esperar a que recupere su temperatura normal.

 

3. Mantén el coche limpio

Durante el verano y debido a la inclemencia de los rayos del sol, la pintura del coche pierde brillo y es posible que se acelere el deterioro de la carrocería. Por esto, un aspecto que debes considerar para alargar la vida útil de tu vehículo, es lavarlo con frecuencia y mantenerlo libre de suciedad. Existen productos especialmente pensados para proteger la pintura de los rayos ultravioleta y se aplican fácilmente como una cera.

 

 

4. Procura aparcar a la sombra

A la hora de salir con tu coche, lo ideal sería que encuentres un lugar para aparcar a la sombra, pero sabemos que no siempre esto es posible, por lo que muchas veces tendrás que dejarlo a pleno sol. Los rayos solares, especialmente los de medio día, podrían provocar que el calor excesivo ocasione algún fallo electrónico y también suelen generar daños en la tapicería.

Sin embargo, cuando no existe otra opción y te resulta imposible dejar aparcado el vehículo en la sombra, podrás utilizar un producto que te ayuda a evitar el desgaste de las piezas internas, el parasol de coche. Si no sabes qué parasol de coche (Si pulsas aquí, encuentras varios productos para elegir) comprar, en el mercado existen una amplia variedad de modelos para todos los gustos. Se suelen poner en el parabrisas delantero como una barrera de protección, que además favorece un óptimo funcionamiento cuando enciendas el aire acondicionado.

También podrás utilizar un protector para la caja de cambios, para el volante y también para los asientos (especialmente si son de cuero), ya que así podrás mantener estas partes alejadas de los rayos solares y por ende, estarás evitando cualquier quemadura accidental al regresar al coche y tener contacto con estos componentes.

 

5. Vigila el estado de los frenos

Cuando se trata de seguridad vial, el estado de los frenos es un factor de vital importancia, ya sea que estemos en invierno o en verano. Si los frenos no funcionan correctamente ante cualquier imprevisto, podrías estar poniendo tu vida y la de los pasajeros en grave riesgo. Por esto, debes prestar la debida atención a esta parte mecánica de tu coche y más aún, en la época estival o si vives en un clima caluroso, ya que el calor provoca que los frenos se calienten por encima de lo normal.

El sistema de frenos de un vehículo funciona con elevadas temperaturas, esto se debe a la fricción provocada por los discos y las pastillas. En ambientes con un clima agradable, esto no es problema, ya que el disco posee agujeros que permiten el paso del aire y su consecuente enfriamiento; sin embargo, cuando estamos en verano y el calor externo es demasiado alto, puede ocurrir una falla en la refrigeración y provocar un sobrecalentamiento.

Al ocurrir este sobrecalentamiento, las pastillas pueden llegar a cristalizarse, así como también el líquido de los frenos tiende a perder su vida útil e incluso los discos podrían llegar a deformarse; por esto, los frenos disminuyen su efectividad generando frenadas más largas que podrían causar un accidente. Lo más recomendable sería intentar usar el freno de motor, sobre todo cuando se trata de bajadas prolongadas, a fin de minimizar el desgaste de los frenos.