Última actualización: 14.12.19

 

Para mayor seguridad y prevenir accidentes, los legisladores de la Unión Europea aprobaron un acuerdo con el cual se introducirán sistemas tecnológicos para la seguridad en los coches fabricados a partir del primer trimestre del 2022. A través de esta medida, se cree que habrá mejoras para mayor seguridad en las carreteras.

 

Son muchos los casos en los que la tecnología ha sido puesta a la orden de los avances que mejoran la vida y la seguridad de las personas. En ocasiones, las vías y carreteras pueden ser inseguras. Son muchos los accidentes en coches que se registran año tras año, siendo algunos de ellos con víctimas fatales. A pesar de que estos hechos fatales se han podido regular y hay un fuerte control, continúan ocurriendo.

En la mayoría de los casos, los coches son seguros y responden de manera adecuada. Sin embargo, muchas veces el problema está en el conductor. Es decir, la falla es humana, ya sea por ir con exceso de velocidad, con un par de copas encima, bajo los efectos de alguna sustancia, entre otras situaciones que ponen en riesgo no solo a quien está tras el volante, sino a sus acompañantes y al resto de conductores en la vía.

 

Coches con mayores tecnologías de seguridad 

Durante el mes de marzo del año en curso hubo una serie de sesiones de la Cámara de legisladores. Tras algunas deliberaciones, fueron tomadas y aprobadas medidas polémicas como la reforma de Copyright y el cambio de horario.

Además de estas dos, los legisladores de la Unión Europea aprobaron un acuerdo con carácter provisional, en el que se estipula que a partir del año 2022 se introducirán algunos sistemas para la seguridad en los coches que reducirán los riesgos de accidentes. Según se conoce, estas medidas se comenzarán a aplicar en todos los coches que salgan de fábrica después de marzo del 2022.

Dentro de estos agregados al coche destaca la caja negra, que funcionará de manera similar a la de un avión. Además, se tiene previsto que se añada un sistema para controlar la velocidad, que funcionará de manera inteligente y se encargará de alertar al conductor del límite permitido en cada vía. Por otro lado, dentro de los sistemas se habló de un alcoholímetro altamente fiable y preciso, que impedirá al conductor arrancar el vehículo si este supera los niveles de licor permitidos. 

 

 

Reducir la tasa de accidentes 

Cada una de estas medidas y el sistema de seguridad integral que será añadido a los coches pertenecen al programa conocido como “Europe on the move”. Con estas medidas se prevé que se salven un estimado de 7.300 vidas, así como evitar un promedio de 28.900 lesiones graves en la década del 2020 al 2030, según las aproximaciones que maneja la Unión Europea. 

Sin embargo, no todo queda allí, pues los objetivos de esta comisión son más ambiciosos, ya que para el 2050 esperan reducir en su totalidad las muertes y accidentes en carretera. 

Aunque parezca poco probable, no es un plan desprovisto de mérito. De hecho, la Unión Europea ya aprobó un primer acuerdo con el que se revisará el Reglamento General de Seguridad, donde se estudian unos 15 sistemas variados para mejorar la seguridad en la ruta.

 

Los sistemas 

En el caso de coches de turismo que agrupan a camiones, autobuses y furgonetas se espera habilitar asistentes inteligentes que controlen la velocidad, al tiempo que adviertan en caso de distracciones o de somnolencias al conductor. Asimismo, se establece el uso de sensores y cámaras en la parte posterior del coche para la marcha atrás. Además, se debe incluir un registrador de datos por si ocurren accidentes, como la “caja negra”.

Igualmente, en los coches de turismo y furgonetas debe haber un sistema de frenado de emergencia, así como asistencia por abandono del carril y la incorporación de cinturones con mayor seguridad, que funcionen de forma adecuada en caso de colisiones. 

Cuando se trata de camiones y autobuses, es un requisito que se eliminen todos los ángulos muertos, además de la incorporación de sistemas avanzados situados en la zona frontal y lateral de los vehículos, para advertir a usuarios vulnerables en la vía. Este mecanismo es sobre todo para cuando se hacen maniobras como giros. 

 

 

Salvaguardar vidas y prevenir eventos futuros

La caja negra llevará un registro de todos los eventos que ocurran en el coche. Esto ayudará a determinar por qué se produjo el accidente y así poder tomar las acciones en consecuencia, además de optimizar la seguridad para prevenir eventos futuros. 

Otro de los aspectos que ha llamado la atención es la asistencia inteligente de velocidad, que tendrá la labor de alertar a los conductores cuando pasan los límites de velocidad permitidos. Según se ha conocido, este sistema tiene sus bases en la señal del GPS, así como en el reconocimiento a través de cámaras de señales de tráfico, siendo su finalidad que se respeten los límites establecidos.

En este sentido, un europarlamentario acotó que la Comisión Europea buscaba ir más allá, al proponer a los fabricantes de coches que estos frenaran de manera automática cuando se sobrepasan los límites establecidos. Sin embargo, se llegó al acuerdo de que los sistemas incorporados solo alertarán al conductor cuando ha excedido los límites. 

Además, dentro de estas medidas se incluirá un etilómetro en los coches, así como del mejor alcoholímetro del mercado, con alto nivel de precisión que, de acuerdo a la cantidad de licor en la sangre arrojada, podría generar un bloqueo al arrancar del vehículo.

Para adecuarse a estas medidas, algunos fabricantes y casas importadoras de coches en Europa ya han puesto en marcha o se están preparando para iniciar con los sistemas. Entre ellos, el Volvo, que a partir del 2021 fijará la velocidad máxima en todos sus modelos en 180 km/h. Asimismo, estos coches incorporarán un sistema que detendrá el vehículo en el arcén, en caso de que el conductor esté bajo los efectos del alcohol o con sueño.