Última actualización: 06.03.21

 

Pese a que los motores diésel están en el objetivo de todas las organizaciones medioambientales, lo cierto es que las mejoras en estos vehículos, en términos de consumo y ecología, son considerables. Algo que dificulta encontrar el mejor motor diésel del mundo, por la gran cantidad de candidatos a tal honor.

 

Aunque el primer coche del mundo tenía un motor de gasolina, lo cierto es que los vehículos diésel no tardaron demasiado en llegar. El primer coche que usaba este combustible, un Mercedes 260D, fue presentado en el salón del automóvil de Berlín en 1936. Desde entonces a nuestros días, los motores diésel han pasado de ser una alternativa económica a los coches de gasolina a convertirse en unos proscritos, por la peligrosa contaminación que generan.

Sin embargo, en estos últimos años, hemos visto cómo los coches que usan este combustible han mejorado tanto en consumo de combustible como en esa contaminación generada. La presencia de elementos como el turbodiésel, los sistemas de combustión mejorados, el uso del AdBlue o la electrónica de inyección de alta precisión han llevado a estos motores a reducir sus consumos y también esa contaminación.

 

Cómo funciona un motor diésel

Para entender mejor esta evolución, es conveniente saber cómo funciona el motor de un coche diésel, dado que hay ciertas diferencias respecto de cómo lo hace un vehículo de gasolina.

El funcionamiento del motor diésel es de cuatro tiempos, al igual que el motor de gasolina. El ciclo se inicia mediante la inyección del combustible en una cámara, contando con una pulverización muy precisa y a alta presión. La cámara donde se inyecta se encuentra a una temperatura muy elevada, lo que provoca la autocombustión del combustible, sin la necesidad de la chispa propia de los motores de gasolina.

Una vez que el diésel se detona, la fuerza generada desplaza el pistón hacia abajo y transfiere el movimiento, evacuando en paralelo los gases generados en la combustión. Este proceso completa el ciclo y vuelve al punto inicial, para iniciar un nuevo ciclo.

¿Qué es mejor, diésel o gasolina?

Si en este punto tienes dudas respecto de qué motor elegir, vamos a arrojar algo de luz al respecto. Gracias a como funciona un motor diésel, este tiene un planteamiento  más sencillo y duradero. Por tanto, estos vehículos soportan mejor los kilometrajes más elevados. Además, el menor coste del diésel supone un ahorro a largo plazo digno de valorar, si haces muchos kilómetros. Algo que incluso se mantiene hoy día, gracias a las mejoras en la gestión del diésel de los motores actuales, lo que reduce aún más el consumo de estos motores.

No obstante, la elección es más compleja, por la diferencia de precio existente entre un coche de gasolina y su equivalente diesel. Para compensar esta diferencia, es necesario realizar un kilometraje superior que, por el menor precio del diésel, amortice el coste adicional de la compra del vehículo.

En general, el cálculo se basa en dividir el sobrecoste del diésel respecto del gasolina entre la diferencia del coste por kilómetro que existe entre ambos. El resultado es el número de kilómetros que deberemos conducir de más para amortizar este coste. Todo a pesar de que el consumo real de los coches suele ser mayor al declarado.

Si quieres hacer el cálculo algo más preciso, puedes añadirle los costes de mantenimiento de cada uno de los vehículos, conforme a lo que indiquen sus manuales de servicio. Como referencia, este mantenimiento es un 25% mayor en el caso del diésel, lo que se traduce en unos 300 a 700 euros durante la vida útil del producto. Pensemos que un diésel requiere de una batería de coche mayor o de calentadores de alta capacidad, más caros que las bujías de un motor gasolina. Lo que no cambia son cuestiones como los interiores o el tener que usar un cable óptico audio, para conectar el sistema de sonido de los vehículos más modernos.

Como cuestión final, conviene recordar que los coches diésel tienen un mayor precio de reventa y conservan mejor su valor a lo largo del tiempo, así que esta sería otra cuestión a considerar en tus números. Todo depende de lo que quieras complicar el cálculo.

Los 10 coches diésel más destacados del momento

Para hacernos una idea de lo que el mercado actual nos ofrece al buscar un coche diésel, vamos a conocer algunas de las novedades que los fabricantes ponen a nuestro alcance.

Uno de ellos es el nuevo Renault Clio. Dejando de lado la versión híbrida, las dos nuevas versiones diésel cuentan con un motor de 1,5 litros y desarrollan 85 y 115 caballos respectivamente, con un rendimiento considerable. Algo parecido pasa con el Peugeot 208, dotado también de motor de 1,5 litros y 102 caballos de potencia. Su nuevo cambio manual de seis marchas es todo lo que necesitas para sacarle partido, en cualquier terreno.

Saltamos de gama con el BMW serie 1, con motores diésel que van desde los 150 caballos de la versión 118D hasta los 190 caballos del 120 xDrive. Este último tiene tracción a las cuatro ruedas, para una mayor seguridad. También Mercedes tiene aquí su espacio, con su nuevo GLC Coupe. Ofrece dos versiones diferentes: la 220d 4Matic de 194 caballos y la 300D 4Matic que llega a los 245 caballos. Ideal para moverse a lo grande y disfrutar de una conducción potente.

Evaluamos ahora las novedades del grupo Volkswagen, que empiezan con el nuevo Passat 2.0 TDI EVO. Este vehículo cuenta con un motor de 150 caballos, aunque la gama ofrece otros tres modelos más, con motorizaciones de 120, 190 y unos espectaculares 240 caballos. Más modesto es el Skoda Kamiq. Este SUV compacto dispone de un motor 1.6 TDI de 115 caballos, reconocido tanto por su bajo consumo como por su elevada durabilidad, que lo hacen idóneo para el planteamiento polivalente y duradero que tiene la marca.

Los deportivos también tienen su espacio, gracias a opciones como el Ford ST. Pese a su motor de 2 litros y 190 caballos, apenas consume 4,8 litros a los 100. Sorprendente, cuanto menos. Algo parecido pasa con el Audi SQ8. Un vehículo de nada menos que 400 caballos y dos turbos que, pese a su potencia espectacular, se queda en un consumo de 9,8 litros. 

Cerramos nuestra selección con dos opciones económicas e interesantes dentro del sector diésel. Una de ellas es el Opel Corsa que, dejando de lado sus versiones eléctricas, cuenta con una novedosa versión diésel de 1,5 litros de cubicaje y 100 caballos de potencia, combinados con un cambio de seis marchas. El otro imprescindible es el Dacia Sandero. Este clásico entre los coches más baratos del mercado cuenta con un motor DCI de 1.5 litros y motorizaciones de 75 y 90 caballos respectivamente. Perfecto para contar con un diésel a precio ajustado.

 

Última actualización: 06.03.21

 

Quienes se preocupan por el medio ambiente tienen la posibilidad de ser más ecológicos gracias a los coches ECO. Este tipo de vehículos tienen un menor consumo de combustible y generan menos contaminación, aunque no siempre es oro todo lo que reluce.

 

Dentro de las medidas que desde el gobierno se han tomado para conseguir los objetivos verdes planteados en el Acuerdo de París contra el cambio climático, se encuentra reducir la contaminación generada por el transporte en carretera. Pensemos que buena parte de las emisiones de CO2 actuales proceden hoy día tanto de los turismos como de los camiones, que se usan para llevar todo tipo de productos allí a donde se consumen.

Por eso, una de las medidas tomadas al respecto es favorecer el rodaje de vehículos menos contaminantes, fomentando tanto la renovación de los vehículos más antiguos como la presencia de coches con menor consumo y menores emisiones. Entre ellos, se encuentran los coches con etiqueta ECO. Este etiquetado de los vehículos plantea un sistema similar al de los electrodomésticos, de modo que estos reciben una valoración concreta según la contaminación generada y el consumo de combustible correspondiente.

 

Ventajas de la etiqueta ECO

Si quieres renovar tu vehículo, seguramente encuentres coches económicos, pero con una etiqueta energética poco eficiente. Por eso, a la hora de tomar una decisión, conviene saber qué ventajas tiene disponer de una etiqueta ECO en tu vehículo, por si el gasto adicional te merece la pena. Estas son algunas de las ventajas del coche híbrido y del eléctrico frente a los tradicionales, con las que se pretende incentivar su mayor uso.

Aunque estas ventajas varían según cada ayuntamiento o comunidad autónoma, sí es cierto que la mayoría de ellas son comunes en toda España. Cuando se trata de comprar coches baratos nuevos, la etiqueta ECO puede paliar un poco el coste del vehículo, dado que estos coches están exentos del pago del impuesto de matriculación. Una tasa que supone un coste de unos 1.000 euros, según el precio del coche. También es habitual que estos vehículos tengan una bonificación del impuesto de vehículos de tracción mecánica. En ciudades como Madrid o Barcelona, esta llega al 75% del total del impuesto.

Otra ventaja interesante de lucir la etiqueta ECO es la mayor accesibilidad que tienen estos vehículos, especialmente en las grandes ciudades. Muchas de ellas impiden a los conductores acceder a los centros urbanos, a menos que se tenga un vehículo con esta etiqueta. También se les permite rodar por los carriles BUS-VAO, aún cuando no tengan el número de personas mínimo para ello. Finalmente, es posible acceder a otras ventajas como zonas de aparcamiento regulado gratuitas o puntos de recarga gratis para los vehículos enchufables, por citar algunas de ellas.

Por cierto, si ya tienes un vehículo y no has recibido tu etiqueta, tendrás que rascarte el bolsillo para disponer de ella. Esta etiqueta es obligatoria ya en muchas ciudades, por lo que si no la tienes tendrás que comprar tu etiqueta DGT en cualquier oficina de correos. Su coste es de 7,99 euros, incluyendo los gastos de envío.

 

Coches ECO para todos los gustos

Analizando un poco el mercado, son varios los coches ECO que actualmente podemos encontrar. Por eso, hemos destacado algunos de los más afamados entre los usuarios. Quizá te sorprenda encontrar algunos SUV híbridos baratos junto a coches de alta gama y potencia en esta selección. Algo que demuestra que la forma de asignar la calificación ECO es algo controvertida, aunque sobre este tema hablaremos más adelante.

Entrando ya en materia, encontramos coches como el Hyundai Tucson, en su versión micro híbrida de 48 voltios, o el Toyota Rav 4, también en versión híbrida. Una de las ventajas del coche híbrido es precisamente la de calificar con esa etiqueta ECO a casi todos los vehículos de este tipo, por lo que un coche híbrido casi siempre será ECO.

También es habitual encontrar esta etiqueta en ciertos vehículos más pequeños o de corte utilitario, con diferentes planteamientos de tipo híbrido. Entre ellos, tenemos el Dacia Sandero en su versión híbrida con GLP, el Fiat 500 Hybrid o el Renault Clio TCE, mixto de GLP y gasolina. La ventaja es que para los precios elevados de estos vehículos hablamos de coches de bajo consumo baratos y muy accesible. Como prueba, el Sandero parte de un precio de 9.629 euros, mientras que el Fiat 500 parte desde los 10.000 euros. Cifras similares a las de las versiones tradicionales de sus homónimos de gasolina.

Dejando de lado los coches nuevos económicos con etiqueta ECO, el mercado premium incluye otras opciones interesantes. Entre ellas, bastantes modelos de Toyota que, desde el lanzamiento del Prius, no han parado de ofrecer vehículos de todo tipo con motorización híbrida y un alto rendimiento. De hecho, fue la primera marca en incluir baterías de coche con capacidad para mover las primeras motorizaciones híbridas del mercado.

No obstante, hay más variedad en este segmento, con propuestas como el Seat Arona, de gasolina y gas natural, a un precio de unos 18.170 euros, el Renault Captur, de GLP y gasolina, por unos 17.000 euros o el Skoda Kamiq, híbrido de GNC y gasolina, con un precio a partir de los 18.275 euros. Modelos que mantienen el diseño de sus versiones tradicionales, aunque reduciendo el consumo de combustible y la contaminación.

La polémica de lo ECO

Llegados a este punto, quizá podríamos pensar que los coches con etiqueta ECO son maravillosos. Pero, en realidad, no todo es tan bonito. Y es que algunos de los vehículos que hemos comentado antes llegan a consumos de 7 litros o más, tal como pasa con el Sandero TCE o el Renault Clio TCE. Algo tan extraño como ver enormes SUVs y super coches con motores de gran potencia luciendo esta etiqueta.

El problema surge por el pésimo planteamiento de la ley que otorga estas etiquetas. Como decíamos antes, en ella se otorga la etiqueta ECO a casi cualquier híbrido, por ejemplo. Sin embargo, existen vehículos híbridos en los que el motor eléctrico realmente no mueve las ruedas, sino que solo carga el sistema eléctrico y apenas apoya al desplazamiento. Algo que genera un mayor consumo y reduce el carácter ECO de estos coches. 

Por suerte, desde el gobierno se reconoce que esta legislación no es todo lo eficiente que debería y que favorece de forma injusta vehículos altamente contaminantes. Por eso, se está trabajando en corregir el etiquetado de los vehículos conforme a los consumos reales, para dejar de favorecer a este tipo de automóviles que realmente no son tan verdes como parecen.

Por cierto, si todo este asunto te quita el sueño, quizá te convenga hacerte con una almohada para rectificación cervical, que al menos te ayude a descansar mejor mientras le vas dando algunas vueltas al tema y decides qué coche nuevo comprarte.