Última actualización: 13.12.19

 

Son muchas las personas que no tienen conocimiento de que la batería del coche sufre durante la temporada de verano y, como consecuencia, esta puede estropearse. Sin importar la época del año, es necesario seguir un cuidado y mantenimiento, para que este elemento que da la energía eléctrica al coche alargue su vida útil.

 

La mayoría de las personas sabe que durante los días fríos de invierno es más complicado hacer arrancar el coche y que hay baterías que han sido diseñadas para funcionar mejor en estos climas. Sin embargo, lo que muchos ignoran es que no solo las bajas temperaturas pueden afectar el normal funcionamiento del coche. Las altas temperaturas veraniegas también tienen incidencia en el rendimiento de la batería de coche, lo que termina por afectar el sistema eléctrico del vehículo, siendo la batería la pieza más propensa a ser perjudicada. 

Puede que suene un poco extraño y que muchos se sientan confundidos con esta información. Sin embargo, se trata de un hecho verídico y comprobado, que tiene sus bases en dos estudios realizados en España por las compañías Mapfre y Racc, que coinciden en el hecho de que cerca de la mitad de las asistencias en la vía es producto de fallas originadas en el sistema eléctrico del coche.

Según los datos de este informe, cerca del 30% de las fallas eléctricas tienen relación directa con la batería de coche, ya sea porque se ha descargado o por defectos de fábrica. Aunque es cierto que, de este porcentaje, muchas de las descargas se deben a la falta de atención del conductor, que deja las luces encendidas, también hay una parte importante que se debe a las altas temperaturas. 

 

 

¿Realmente el calor afecta el funcionamiento de la batería?

Lamentablemente es así, el calor y las altas temperaturas sí afectan el rendimiento y, aunque se cuente con la mejor batería de coche (Aquí puedes encontrar unas opciones para comprar), es una constante que ocurre porque la temperatura óptima de funcionamiento de esta pieza es de unos 25 grados centígrados.

De modo que las variantes en esta temperatura estándar, ya sean hacia arriba o hacia abajo, terminan trayendo consecuencias directas en el rendimiento y disminuyendo la vida útil del equipo, hasta en un 50%, si la temperatura es mayor a los 50ºC. Esta condición se presenta en mayor medida en las baterías más viejas y durante las altas temperaturas del verano pueden simplemente dejar de funcionar. 

Si se analiza, este hecho tiene sentido. Las moléculas de azufre en el interior de la batería de coche se descomponen más rápido y se incrementa el depósito de placa sobre el equipo eléctrico, porque las temperaturas extremas producen una acción acelerada de desgaste en todos los componentes. Como resultado, hay una descarga rápida y se pierde la gravedad en los electrolitos. 

Siento esto tan común, es posible que ahora se comprenda el porqué de un reciente desperfecto eléctrico en el coche. Para evitar que haya un acelerado desgaste de la batería de coche en el verano, es necesario que se lleve el vehículo a mantenimiento y que se haga un correcto y exhaustivo análisis y sustento de la batería, pues esto permitirá que se alargue su vida útil. 

 

El tiempo de uso influye 

Según los expertos, este patrón suele presentarse con mayor frecuencia en los coches con baterías de más de cuatro años de uso, por lo que recomiendan que se haga una revisión antes de aventurarse a hacer un viaje largo por carretera. 

Hay diferentes formas para comprobar el estado de funcionamiento de la batería de coche. Por ejemplo, los modelos más nuevos cuentan con un visor plástico en donde se puede apreciar el estado a través del color. Este mecanismo no es del todo seguro y la lectura puede arrojar errores. 

Otra forma es a través de un voltímetro, un dispositivo que mide la diferencia de potencial eléctrico en voltios, en dos puntos de un circuito. Aunque su uso es sencillo, lo aconsejable es proteger las manos con guantes de goma, para evitar que los componentes como plomo y ácido generen lesiones en la piel. Según las recomendaciones, para este tipo de medición lo correcto es que el coche esté apagado y con más de una hora de reposo. 

De acuerdo a las especificaciones de estos dispositivos, si la tensión de la batería es inferior a los 12 voltios, este es un indicativo de que el rendimiento de la batería ya no es el apropiado para las necesidades eléctricas del coche, siendo preciso revisar la vida de la batería y su tiempo de uso. Si el voltímetro muestra un bajo nivel de carga, lo apropiado es hacer un análisis del porqué. 

Si la batería tiene mucho tiempo de uso, solo deberá ser reemplazada. Sin embargo, si se trata de un equipo relativamente nuevo, puede tratarse de un problema mayor, que tiene que ver con el alternador del coche o con las correas. 

 

 

Conoce el estado de la batería

De igual modo, otro equipo que puede utilizarse es el hidrómetro. Con este elemento se puede tener una idea sobre el estado de la carga de la célula de una batería coche a través de la densidad del electrolito. En el caso de las baterías, están compuestas por electrolitos con un porcentaje de agua del 65% y ácido sulfúrico en 35%.

No todos saben cómo funcionan estos equipos y puede que, si no se está familiarizado con ellos, las mediciones no sean una buena idea. En este caso, lo apropiado sería ir al centro de mantenimiento de su preferencia y que allí hagan un balance del estado de la batería.

Si el modelo está estropeado, será necesario sustituirlo por otra batería, siendo necesario conseguir un equipo que sea de calidad y cuyas especificaciones coincidan con las demandas eléctricas del vehículo, en relación al tamaño, potencia de arranque, peso y polaridad de los bornes.

En caso de que solo requiera un poco de carga, se puede habilitar con pinzas y otra batería de coche. De cualquier modo, es importante que no se realicen rutas largas si existe algún desperfecto.