Última actualización: 09.07.20

 

La evolución de la tecnología ha modificado el frontal de nuestros vehículos, tanto en su aspecto como en el alumbrado que actualmente usamos. Unas luces que han evolucionado desde los modelos de filamentos a productos como los LED o láser, cuya capacidad de alumbrado se incrementa casi al mismo tiempo que nuestra seguridad.

 

Entre los avances que han ayudado a los conductores a rodar con mayor seguridad se encuentran elementos tales como los cinturones de seguridad, los airbags o el ABS. También hay otros que nos ayudan a conducir de manera más segura tales como las luces de nuestro vehículo, que nos ayudan a verlo todo más claro. Un campo en el que las novedades se han venido sucediendo durante los últimos años. Tanto como para que las luces halógenas estén ya casi en vías de extinción, superadas por opciones que permiten ver mucho más lejos y de manera más segura.

Es obvio que en este contexto resulta complicado decidir cuáles son las mejores luces de coche que podemos usar. Sin embargo, con el conocimiento suficiente te será posible saber qué puedes esperar de cada una de estas tecnologías y a cuál recurrir para rodar con mayor seguridad. Así que, sin más dilación, procedemos con el análisis.

 

Halógenas

Si tu coche tiene más de 10 años, lo más probable es que monte una de estas luces. Las lámparas halógenas fueron, en su día, el producto que vino a reemplazar a las antiguas luces de filamento. Entre sus ventajas se encontraba un alumbrado de mayor calidad, con menor capacidad de deslumbramiento, y un alcance en carretera estimado en unos 60 metros aproximadamente.

Entre sus inconvenientes se encuentra que su halo de luz no permite un barrido tan amplio como el de las luces más modernas, que también reducen considerablemente el consumo frente al que tienen estas bombillas halógenas. Por si fuera poco, las bombillas halógenas generan una luz de color más bien amarillento, que puede alterar la forma en que vemos los objetos en carretera.

Luces de Xenón

Las sucesoras de las luces halógenas son los faros de xenón. Este producto incluye un cambio completo de planteamiento, pues la luz se genera mediante un sistema de descarga de gas y una reacción química de diferentes gases y metales halógenos. Se montó por primera vez en 1991, aunque lo cierto es que su fama tardó bastante en llegar. Entre sus ventajas destaca el alcance, que se amplía a los 90 metros aproximadamente. Pero en lo que más se percibe el cambio es en el tono de la luz, entre blanco y violeta, lo que permite ver las cosas de manera mucho más clara. 

Como ventajas adicionales, estas luces también reducen de forma considerable el consumo de energía frente a los modelos halógenos, al tiempo que la vida útil se multiplica por cinco en el caso del xenón. Una durabilidad que compensa el mayor coste de este tipo de lámparas frente a los modelos halógenos. Además, son sistemas que deben tratarse con especial cuidado para evitar averías.

 

Luces LED

Las luces LED habían sido la última novedad del mercado hasta la llegada de las luces láser. En este segmento, disponemos de dos productos diferentes. Uno de ellos son las luces LED con bombillas convencionales, similares a las que tenemos en casa. El otro diseño es el de las luces LED matriciales, que incorporan numerosas bombillas debidamente montadas en su estructura. Ambas luces tienen una alta capacidad de alumbrado, especialmente el segundo sistema, con un alcance estimado de unos 300 metros aproximadamente.

Además de la distancia, estas bombillas también tienen la ventaja de reducir aún más el consumo y los costes de mantenimiento. En el caso de los productos con tecnología matricial, se añade un extra: la capacidad de dirigir ese haz de luz allí a donde sea necesario, de modo que la seguridad se dispara. Ahora los faros se dirigen directamente allí a donde sea necesario alumbrar, según hacia donde conduzcamos. Incluso el cambio entre luces largas y corta desaparece, ya que este se produce casi automáticamente. Ideal por tanto para rodar con gran seguridad y menos complicaciones.

Luces láser

La última novedad de este sector son las luces láser. Este producto solo está presente hoy día en las luces de gama ultra premium y así será hasta que se popularice. De hecho, cuando se lanzaron en 2015 para el Bmw i8, las luces costaban cerca de 12.000 euros. Aunque viendo sus funciones, lo cierto es que aportan novedades interesantes.

Entre sus ventajas, destaca un alcance de nada menos que 600 metros de distancia, con el sistema activo que hemos comentado. Una luz que ofrece un color blanco muy agradable y de alta intensidad, que no modifica lo que se ve en ruta. Por otra parte, las luces disponen de un formato altamente aerodinámico y compacto, por lo que los diseñadores ganan aún más espacio para ajustar la zona frontal del vehículo. Una serie de ventajas de alto nivel y que dentro de unos años se convertirán en algo común en todo tipo de vehículos.

 

Qué luces elegir

Llegados a este punto, seguramente ya sepas qué luces te convienen para tu vehículo. Pero por desgracia tenemos malas noticias. El problema principal a la hora de cambiar las luces de nuestro vehículo por una tecnología diferente tiene que ver con el complicado proceso de reforma y modificación de dichas luces. Si tu coche tiene luces halógenas, por ejemplo, y quieres cambiarlas por luces LED o Xenón deberás comprar esas luces, instalar las mismas y legalizar esa reforma en la ITV.

Todo este proceso tiene un coste considerable, puesto que es necesario cubrir el precio de las piezas, la homologación de esas luces y también de la propia instalación, además de pasar la correspondiente ITV. Un proceso que te costará dinero y tiempo. Todo es cuestión de valorar si ese cambio te merece la pena.

 

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