Última actualización: 14.12.19

 

Con la llegada de las llantas de aleación o aluminio, el tapacubos parecía condenado a desaparecer. Sin embargo, estamos viendo cómo este accesorio para coche resurge en el mercado. En parte por lo económico que resulta pero también por su nueva imagen.

 

Si echamos un vistazo a los vehículos de hace unos veinte o treinta años veremos como la mayoría de ellos montaba tapacubos sobre los neumáticos, siendo una excepción los que venían con llantas de cualquier tipo. Es más, muchos de estos coches montaban tapacubos metálicos, aún más resistentes y elegantes que los convencionales de plástico. Con el paso del tiempo, las llantas de aleación, aluminio y otros materiales se han ido imponiendo, dejando a estos tapacubos a un lado.

Sin embargo, un vistazo a los catálogos y nuevos lanzamientos de vehículos actuales muestra un resurgir de estos productos, los tapacubos, frente a las llantas. Algo que se percibe en los vehículos nuevos pero también entre los usuarios, que en algunos casos también están apostando por este tipo de accesorios para sus vehículos. Conozcamos los motivos de  este resurgir de los tapacubos.

 

El coste, una de las claves

Cuando se trata de comprar un vehículo nuevo, el precio es uno de los aspectos más importantes que tenemos a nuestro alcance. Hablamos de una inversión que rara vez es menor a los diez mil o quince mil euros, tirando por lo bajo, aunque en modelos más caros pueden multiplicar por dos o tres esa cifra. A la hora de hacer esa compra son muchas las opciones que tenemos a nuestra disposición para equipar ese nuevo vehículo. Y entre estas opciones, las llantas de aleación o aluminio son de las más habituales.

Sin embargo, en unos tiempos como los actuales, en los que la venta de vehículos de precio ajustado o de tipo low cost está de moda, la reducción de costes viene de todos los lados. Y las llantas y los tapacubos no pueden ser una excepción. Como referencia, un juego de llantas de 16 pulgadas puede incrementar desde 300 a 500 euros el coste del vehículo, lo que es una cantidad considerable para algunos usuarios. Un importe por el que, para estos usuarios, merece la pena optar por los mejores tapacubos que el fabricante pueda ofrecer. Unos tapacubos que, generalmente, tendrán también una mayor calidad que los convencionales y no tendrán tanto riesgo de pérdida o deterioro.

Por si fuera poco, generalmente el uso de llantas suele implicar un mayor coste en el cambio de neumáticos del vehículo, especialmente cuanto más bajo es el perfil. Unas llantas de 17 o 18 pulgadas y perfil bajo exigen el montaje de unos neumáticos bastante más caros, cuyo coste puede duplicar al de los neumáticos originales que montaría el coche con tapacubos y una llanta metálica convencional. Así que ya no solo hablamos de un mayor coste respecto de la compra del vehículo sino también a futuro, en lo que se refiere a los cambios de neumáticos que tengamos que hacer con el paso del tiempo.

 

 

Los nuevos diseños ganan seguidores

Dejando de lado la cartera, en lo que a esta elección se refiere, otro aspecto importante relacionado con esta preferencia tiene que ver con el diseño. Hoy día, basta con echar un vistazo a cualquier comparativa de tapacubos que tengamos a mano para comprobar como sus diseños están muy alejados de los planteamientos sosos y aburridos de hace unos años.

Como muestra, hoy día tenemos tapacubos que imitan con bastante precisión el diseño de las llantas de aleación convencionales, con sus radios, sus acabados metalizados y otros elementos propios de dichas llantas. También es posible encontrar acabados diferentes al cromado habitual, que van desde el blanco al negro, pasando por el rojo e incluso por algunos colores algo más exóticos, para aquellos usuarios amantes del tunning. Por si fuera poco, estos tapacubos pueden pintarse de una forma sencilla, así que personalizarlos por completo tampoco es un problema.

Para rematar este planteamiento, los propios fabricantes de vehículos están recuperando diseños clásicos de sus tapacubos de siempre, mientras que otros están lanzando nuevas líneas, basadas en los modelos actuales de precio económico. Unos diseños que no desentonan con las nuevas líneas de estos vehículos, tal como corresponde a un producto de diseño moderno.

 

Qué ofrecen los fabricantes

Llegados a este punto, quizá lo más interesante sea echar un vistazo a lo que nos ofrecen los fabricantes al respecto, como prueba de la nueva apuesta que las marcas y los fabricantes de tapacubos están haciendo por este tipo de productos.

Una de esas marcas es Ford, que en su nuevo Focus de 2018 incluye tapacubos en las versiones básicas, o  en aquellas en las que el usuario los prefiera. Unos tapacubos que mantienen la línea tradicional de la marca pero con un toque actual, así que el encaje en la imagen del vehículo es idónea.

 

 

Otro ejemplo lo tenemos en Mercedes, que ha lanzado una versión low cost de su clase A, el Mercedes A160, con un motor de 109 caballos de potencia y un diseño que sigue el planteamiento de este modelo, pero con la salvedad de montar tapacubos.  Un vehículo que no está a la venta en España y cuyo principal destinatario son las empresas de alquiler de vehículos que, generalmente, prefieren vehículos de coste más económico para sus operaciones.

En cuanto a los fabricantes de tapacubos, la verdad es que no existen apenas nombres de referencia que podamos citar. Dentro de las más destacadas tenemos a NMR, cuyos productos están destinados a dar un toque tunning a nuestro vehículos, Sakura, con productos con una interesante calidad precio, o bien AutoStyle, que lleva ya unos cuantos años ofreciendo todo tipo de accesorios para vehículo de calidad a precios interesantes. En cualquier caso, la oferta es amplia y a poco que busquemos no tendremos problemas para encontrar productos interesantes y a buen precio.