Última actualización: 16.11.19

 

Las cadenas de nieve son un elemento que no es imprescindible en España, salvo cuando el mal tiempo se intensifica. Sin embargo, nunca vienen mal para viajar por ciertas zonas frías cuando el termómetro cae. Para equiparnos, contamos con diferentes tipos de cadenas para nieve, pensadas para distintos usos y perfiles de usuarios.

 

En un país en el que montar neumáticos de invierno no tiene sentido, por las condiciones ambientales en las que nos encontramos, las cadenas de nieve son la alternativa más interesante para mantener nuestra movilidad cuando el frío arrecia y la nieve hace acto de presencia.

Sin embargo, precisamente por lo poco acostumbrados que estamos a manejarnos con este tipo de cadenas, el decidir cuáles son las mejores cadenas para nieve para nuestro coche puede ser un problema considerable. Algo que, sin duda, tendrá consecuencias cuando nos toque montarlas si no hemos hecho adecuadamente los deberes. Por eso, a la hora de buscar las mejores cadenas de nieve, es clave conocer qué modelos existen actualmente en el mercado y las principales diferencias entre ellos.

 

Tipos de cadenas para nieve

Una de las ventajas que tenemos aquellos usuarios que nunca hemos montado unas cadenas para nieve es que hoy día existen diferentes modelos con los que resulta más fácil tanto ese proceso de montaje como el de conducir sobre la nieve de forma segura. Aunque también hay cadenas baratas y adecuadas para quienes estén más acostumbrados a usarlas. Estas serían nuestras opciones:

Cadenas de nieve metálicas: Estas son las cadenas para nieve tradicionales, de toda la vida. Unas cadenas que se enganchan sobre los neumáticos, generando un diseño en forma de rombo con el que podemos traccionar adecuadamente sin importar la cantidad de nieve que tengamos bajo las ruedas. Entre sus ventajas se encuentran el tener una elevada resistencia, así como un precio más bajo que el de otros modelos del mercado. Sin embargo, el mayor inconveniente de este diseño es que el montaje de las cadenas es muy complicado. Por eso, es altamente recomendable practicar un poco con las ruedas secas y limpias de nieve para cuando tengamos que montarlas en condiciones reales de uso.

 

 

Cadenas textiles: Esas cadenas son de las últimas en llegar y las más fáciles de usar. Visualmente, son similares a las mantas que usan los vehículos de competición para mantener las ruedas calientes antes de las carreras. Su diseño textil exterior se combina con elementos metálicos, de modo que dan una adecuada tracción, siempre que la carretera tenga nieve suficiente para ello. Como principal ventaja, tenemos su montaje, tan sencillo como enfundar los neumáticos. El inconveniente principal es su precio, bastante más elevado. Además, en caso de que no haya nieve suficiente en el camino, las fundas se deterioran con una preocupante rapidez.

Cadenas semiautomáticas: Las cadenas de nieve semiautomáticas son una versión mejorada de las cadenas de nieve metálicas convencionales. Su mayor ventaja es el montaje, que es mucho más sencillo que en los modelos convencionales. Estas cadenas se montan casi solas, mediante un sistema de ajuste manual que permite darles la tensión adecuada. Adicionalmente, dan una mayor estabilidad durante el rodaje, incluso con poca nieve. Como inconveniente, tenemos el precio, que suele ser tan elevado como el de las cadenas textiles. Aunque como alternativa puede merecer la pena.

Cadenas híbridas: Estas cadenas tienen un planteamiento similar al de las cadenas metálicas, aunque cambian este material por un trenzado muy eficiente a la hora de rodar, lo que reduce su peso y genera mayor adherencia durante nuestro desplazamiento. Además, cuentan con un sistema de montaje más sencillo que el de las cadenas convencionales, aunque no tan fácil como el de las fundas o las semiautomáticas. De todos modos, son otra alternativa a las cadenas metálicas de siempre.

 

Eligiendo el tamaño

Una vez que tenemos claros los distintos tipos de cadenas existentes actualmente en el mercado, es el momento de dar el paso siguiente y elegir la talla que más nos convenga. En general, los tallajes son variables, dependiendo del tipo de cadenas que estemos valorando adquirir. No obstante, en la mayor parte de los casos es imprescindible conocer las medidas exactas del neumático que monta nuestro vehículo, dado que cada rueda tiene un tamaño diferente.

En el caso de las cadenas convencionales metálicas, este tamaño suele indicarse directamente en medidas, aprovechando la amplia gama de equivalencias de neumáticos existentes para ofrecer productos únicos y compatibles con tantas medidas de rueda como lo serían las equivalencias de dicha medida. Así que no tenemos más que buscar unas cadenas de tamaño adecuado a nuestros neumáticos para no tener problemas.

Si hablamos de cadenas textiles, hay modelos en los que se mantiene este planteamiento de diseño por medidas de neumático, aunque lo más habitual es ver tallas convencionales como L, S, M, etc. La explicación se debe al diseño de estas cadenas, que es más polivalente a la hora de montarse sobre diferentes neumáticos. En todo caso, también se incluye junto a dicha talla el tamaño de neumático para el que cada medida de dichas cadenas textiles puede servir.

Este mismo planteamiento suele ser el habitual tanto para las cadenas semiautomáticas como para las híbridas, dado que por sus características estas pueden ajustarse cómodamente a neumáticos de diferentes dimensiones. De todos modos, sigue siendo necesario echarles un vistazo a las medidas, a fin de asegurarnos de que no vamos a tener problemas a la hora de montarlas.

 

 

Consideraciones finales

Como paso final, un par de cosas que conviene recordar. La primera es que las cadenas siempre se montan en las ruedas motrices del vehículo, por lo que no necesitamos más que un par de cadenas para garantizar nuestra movilidad. De todos modos, en caso de nevadas especialmente intensas, siempre se puede añadir un segundo juego al otro eje, para una mayor seguridad.

Si tienes un 4×4, en principio no deberías de necesitar cadenas, dado que casi todos los terrenos cuentan con neumáticos marcados como M+S, siglas equivalentes a la expresión Mud and Snow, o barro y nieve, lo que permite circular sobre esas superficies sin riesgos. No obstante, en caso de que necesites cadenas, es necesario que las mismas se coloquen en el eje que cuente con mayor tracción. Si tu vehículo tiene la posibilidad de repartir dicha tracción, convendrá ajustarlo a lo que precises, aunque la opción de montar cadenas en las 4 ruedas es la más recomendable.