Última actualización: 23.09.21

 

Independientemente de si eres un amante de los coches o no, seguro ya te has subido en un Jeep Willys, un coche clásico que permite desplazarse sobre terrenos con condiciones específicas distintas al asfaltado de las comunes calles y avenidas, que tiene 80 años en el mercado y cuya fascinante historia es desconocida por muchos.

 

Entre las invenciones del ser humano para mejorar su calidad de vida a través de los siglos, los coches siguen siendo una de las más impresionantes, debido a su constante transformación, al uso de diversos mecanismos y sistemas, así como su nivel de importancia para la vida cotidiana.

Esencialmente, los coches tienen el mismo objetivo, pero, si intentamos precisar una clasificación sobre los mismos, vemos que el uso dado a este medio de transporte define la forma en que se han agrupado y diversificado a lo largo de la historia.

En este contexto aparece el Willys Jeep, uno de los ejemplares de coches más destacados de todos los tiempos que, a pesar de su evolución, conserva hoy muchas de las principales características de su diseño original, logrando desplazarse por terrenos no asfaltados con mayor eficacia y ser un coche apto para transportar un cierto nivel de peso. La invitación es a conocer más sobre su evolución y demás aspectos curiosos.

 

Una máquina de guerra

El modelo que vemos hoy tuvo un origen específicamente competitivo y bélico. El jeep clásico surgió en un contexto donde las grandes potencias mundiales buscaban crear un coche que fuera capaz de recorrer terrenos rurales de forma eficiente. Por tanto, podemos decir que se generó una competencia entre Alemania y Estados Unidos, principalmente, para fabricar un coche que cumpliera dicho objetivo, sirviendo para el transporte de armas y soldados.

En este sentido, los registros mencionan que el Jeep Willy fue una especie de encargo hecho por parte del gobierno de los Estados Unidos, ante la falta de un medio de transporte terrestre que reuniera las cualidades antes mencionadas, que eran necesarias para un mejor desempeño en la guerra.

Para el desarrollo de los diversos modelos de willys que existen hoy en día, primero se generaron 135 opciones o propuestas de prototipos. Después de un proceso de análisis y revisión, se decidió que el modelo más adecuado era el Overland MA, en 1941. Dicho modelo fue el precursor del primer coche original, llamado Willys MB, que se estableció una vez que la marca Willys fue registrada.

El nombre Jeep

Al hablar de Willys, el Jeep inicialmente no era el nombre que acompañaba el modelo original. De hecho, la sigla M se refería a la categoría de uso militar, mientras que la letra A o B representa el número de serie.

Existen varias teorías en torno a cómo surgió esta palabra que complementa el nombre de tan emblemático coche. Sucede que cuando se hizo el registro de la marca Willys, Ford también registró un ejemplar llamado Ford GP, siglas que agrupan la frase “General Purpose”. Así, la pronunciación de estas dos letras tenía el sonido de /yipi/ y se cree que con el tiempo, pasó a pronunciarse como /yiip/.

Sin embargo, otra idea bastante coherente, sugiere que las siglas JEEP serían una agrupación de la frase “Just Enough Essential Parts”, que se traduce como “Solo tiene las piezas esenciales”, la cual se hizo común entre los soldados que se referían al coche de forma divertida.

 

Una serie imbatible

Desde el punto de vista técnico, conviene explicar un poco qué es lo que hizo al Jeep Willys militar un coche tan especial durante la etapa de la segunda guerra mundial y después de ella. 

Se trataba de un coche extremadamente polivalente, ligero, confiable y que hacía alarde de un considerable despliegue mecánico. Como ejemplo de ello, podemos mencionar su capacidad de velocidad máxima de 105 km/h, gracias a su circuito de cuatro cilindros, compuesto por 600 CV, 142 Nm y 2199 cc, que le daban la potencia necesaria para desplazarse sobre los terrenos con maestría.

Por otro lado, destaca su tracción de 4 x 4, que podría funcionar de forma permanente y le ayudaba a transitar por donde otros coche jamás podrían pasar. Todo ello, en una estructura relativamente liviana, al tener 1113 kilogramos, compuesta apenas por lo esencial.

Presencia del Jeep en España

Un aspecto ignorado por muchos es que el desarrollo de este coche en sí se llevó a cabo después de la guerra, ya que, una vez demostrada su eficiencia, en concordancia con los planes de desarrollo de la industria automovilística para la recuperación comercial, la manufactura de los prototipos de Jeep se expandió por el mundo.

Si tienes curiosidad por la historia del Jeep en España, debes saber que entre 1959 y 1983, este coche existió en el país con su respectiva licencia, que permitió desarrollar los modelos CJ-3 y CJ-6 por parte de la empresa Viasa. 

Igualmente, a partir de los años 70, surgieron otras fábricas de Jeep, producto de diferentes convenios comerciales que permitieron desarrollar distintos ejemplares y dieron un impulso al mercado de coches 4 x 4, el cual seguiría creciendo con el paso de los años.

 

Coche deportivo con sofisticación

Actualmente, aquel Jeep militar del que hablamos al inicio, completa ochenta años de existencia y, lejos de haber envejecido, ha sufrido grandes transformaciones acorde a la tecnología, generando modelos sofisticados que son menos rústicos en su estructura interna, tienen vidrios blindados y agrupan todas las funciones inteligentes de los coches convencionales.

De este modo, para disfrutar de este coche veterano hoy en día, basta con llenar el depósito con su respectivo combustible, colocar el aceite 5w30 (el lubricante más común que emplean estos vehículos), verificar que el resto de los mecanismos básicos estén al día y adentrarse en los terrenos rurales o urbanos en busca de nuevas aventuras. Claro está, las opciones de jeep militares siguen existiendo, lo que es un ejemplo de la eficacia del modelo para cumplir con el uso para el que fue concebido.

 

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