Última actualización: 19.10.21

 

Dado que no es algo que hagamos con frecuencia, la venta de nuestro vehículo es un proceso que está rodeado de interrogantes. Por eso, conviene tener claro los aspectos más importantes del proceso, tanto para obtener el máximo por nuestro viejo coche como para evitar posibles problemas legales.

 

En un contexto como el actual, son cada vez más las personas que recurren al mercado de coches usados para adquirir su nuevo vehículo o bien para desprenderse del que ya tienen. Y aunque es cierto que la opción más habitual es entregarlo al concesionario, hay alternativas interesantes como Compramos tu coche de Flexicar, sobre todo en un contexto en el que la opción del concesionario no siempre es la más rentable.

Todas estas cuestiones nos llevan a una cantidad considerable de preguntas respecto del proceso de venta de nuestro vehículo. Con esta breve guía resolveremos las cuestiones más habituales al respecto, para que todo te resulte mucho más fácil.

 

¿Dónde puedo vender mi coche?

Como ya hemos comentado, la opción más habitual cuando se compra un coche nuevo es cederlo al concesionario, que nos suele hacer un descuento. Sin embargo, la valoración a veces es tan baja que perdemos dinero. Por eso conviene valorar otras opciones. Entre ellas, tenemos los compraventas de vehículos usados, que te ofrecerán una valoración del coche y se encargarán de realizar los trámites necesarios si aceptamos el precio.

Este método tiene un planteamiento más actual en nuestros días gracias a Internet, donde es muy fácil vender nuestro vehículo. Para ello, basta con recurrir al servicio de Flexicar que ya hemos mencionado. Solo hay que acceder a su página web y aportar los datos de nuestro vehículo para recibir una primera tasación. Si nos interesa, es suficiente con pedir una cita para su valoración in situ y llegar a cerrar la venta sobre la marcha. Así de fácil.

La tercera opción es la venta directa a otro usuario. Es cierto que es la forma en la que más dinero podemos conseguir, pero también requiere de mucho trabajo: publicar los anuncios en la red, atender a posibles compradores, enseñar el coche, gestionar los documentos, etc. Si finalmente optas por esta vía, evalúa si te merece la pena todo este trabajo para el extra que vas a conseguir.

¿Cuánto vale mi coche?

La pregunta del millón y la que es casi imposible dar una respuesta precisa. Cuando se trata de vender nuestro coche, es obvio que queremos conseguir lo máximo por él. Pero si el precio es muy exagerado o está fuera de mercado, no lograremos venderlo nunca. 

Dado que cada coche es un mundo, es complicado dar con una valoración general. En la red, podemos encontrar las tablas Ganvam, que nos indican cuál es el valor venal o valor teórico de un coche según sus características o antigüedad. El problema es que estas tablas no son de acceso público, pero sí hay empresas que permiten acceder a la valoración previo pago de una pequeña cuota. Otra opción es recurrir a un servicio de tasación como el que hemos indicado antes o bien a cualquier otro. Si finalmente no usamos el servicio para vender el coche, al menos sí tendremos una estimación adecuada de su valor.

Finalmente, es recomendable echar un vistazo al mercado en busca de vehículos similares al nuestro. Es cierto que algunos de los precios que figuran en esos anuncios no estarán en línea con el valor real, pero sí nos servirán como referencia, para ver más o menos dónde encaja la valoración de nuestro utilitario.

 

¿Qué debería hacer al vehículo antes de venderlo?

A priori, cuanto mejor sea el aspecto de tu vehículo, más atractivo resultará para los compradores y mayor será el valor que podrás conseguir del mismo. Esta norma es útil para casi todos los casos, salvo para los concesionarios. Estos suelen tasar los vehículos por tablas Ganvam y poco más, salvo en caso de que el coche tenga un precio de reventa elevado.

Sin embargo, en el resto de casos, puede ser interesante reparar aquellos pequeños defectos que no cueste mucho solventar y que puedan incrementar el precio del vehículo o mejorar las posibilidades de venderlo. Aquí el importe a gastar depende del precio del vehículo y de lo que suponga esa reparación en su valor futuro. Así que, si por unos pocos euros, puedes darle un aspecto mucho más atractivo, siempre es buena idea dejar tu viejo coche en el mejor estado posible, a efectos de venta.

¿Qué documentación necesito?

Si piensas que una vez que has encontrado comprador y tienes el acuerdo cerrado este proceso se ha acabado, te equivocas. Aún queda toda la gestión documental necesaria para completar la venta. La buena noticia es que el protagonista de todo este proceso es el comprador, así que recaen sobre él la mayoría de los trámites. Pero tú también tendrás que hacer algunas cosas.

Una de ellas es usar un contrato de compra venta. Este debe recoger las características del vehículo, la identificación de las partes, el importe de la operación y la fecha y hora en que la misma se realiza. También puedes incluir aquí todas las cláusulas que consideres necesarias al respecto. Si no tienes claro cómo debe ser el contrato, dispones de varios modelos en la red.

El otro trámite que deberás hacer es comunicar a la DGT el cambio de titularidad del vehículo una vez que la operación haya sido completada. Junto a las tasas correspondientes deberás aportar el pago del impuesto de transmisiones patrimoniales, a cargo del comprador, así como el resto de documentos del vehículo, tales como la ficha técnica, tarjeta ITV, copia del contrato y copia de los DNIs de los intervinientes.

 

 

 

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