Última actualización: 14.10.19

 

Incumplir los intervalos de cambio del aceite de nuestro coche es una decisión errónea que puede tener funestas consecuencias para el motor del vehículo. Una medida de ahorro equivocada que puede traducirse en graves averías y otros problemas.

 

Todos los fabricantes de aceite y todos los fabricantes de vehículos cuentan con un intervalo de mantenimiento determinado. Este intervalo se refleja en una cierta cantidad de kilómetros recorridos, transcurridos los cuales se hace necesario el proceso de cambiar el aceite por uno nuevo. Y aunque es cierto que podemos exceder ligeramente este intervalo, circunstancialmente, la verdad es que sobrepasar los intervalos de mantenimiento recomendados no es una medida correcta, ni de ahorro ni de cuidado del coche. Para que tengas más claras las consecuencias de no cambiar el aceite del vehículo en los momentos en que debe hacerse vamos a analizar qué es lo que ocurre cuando no cambiamos el aceite a tiempo.

 

Para qué sirve el aceite

Como paso previo, vamos a analizar qué es lo que hace el aceite dentro del motor de nuestro vehículo. Definido por muchos como la sangre del motor, el aceite es el responsable de cuidar del interior del vehículo, generando una película de lubricación en todas las piezas del mismo que reduce la fricción entre las partes móviles de ese motor, lo que alarga la vida útil del mismo y reduce el consumo del combustible.

Otro efecto importante del aceite es que colabora con el líquido del refrigerante en el proceso de eliminar parte del calor generado en el interior del vehículo. Dado que el aceite circula por todo el motor, este puede extraer parte del calor de aquellas zonas a las que el refrigerante no llega, enfriando el motor y ayudando a que este mantenga la temperatura óptima de funcionamiento.

Finalmente, el aceite también se encarga de eliminar los residuos que puedan generarse dentro del motor, por los propios procesos de explosión y combustión. Estos residuos se trasladan al filtro de aceite, lo que ayuda a reducir la contaminación y mejora el rendimiento general del vehículo. Unas propiedades que el aceite va perdiendo a medida que este va sumando kilómetros.

 

 

Y qué pasa si nunca cambias el aceite

No cambiar el aceite en el momento preciso del intervalo indicado es algo que no tiene consecuencias, siempre que no nos pasemos. Dicho de otro modo, si tenemos que cambiar el aceite cada 10.000 kilómetros y lo cambiamos a los 10.500 o incluso a los 11.000 seguramente esto no tenga consecuencias. Pero si hacemos de este retraso una práctica o bien tardamos más en cambiar ese aceite entonces tendremos muchos problemas. Pensemos que un aceite con exceso de kilometraje se va convirtiendo poco a poco en una especie de engrudo, cargado de residuos del proceso de funcionamiento y que es incapaz de cumplir con lo que se espera de él.

Entre los problemas que pueden surgir, uno de los más graves es el desgaste prematuro del motor, lo que provoca una pérdida general de potencia, una respuesta más lenta del mismo así como mayor riesgo de holguras en sus componentes. Esta falta de lubricación también se traduce en un incremento de los ruidos en el interior del motor, dado que al no haber una película lubricante de calidad, los diferentes elementos rozan con mayor intensidad, lo que se traduce en esos ruidos y el mayor desgaste que hemos comentado.

Sin embargo, esto no es lo más grave que puede ocurrirle a nuestro vehículo. Si el aceite sigue sin cambiarse, corremos el riesgo de que algunas piezas del motor, tales como los casquillos de la biela se rompan. Lo mismo ocurre con el árbol de levas, que puede sufrir deterioros adicionales debidos a la falta de esa lubricación adecuada.

 Como riesgo más grave tenemos el gripado del motor. Este gripado se produce cuando el motor es incapaz de girar por culpa del excesivo rozamiento del motor, causando que el mismo se quede bloqueado. Una avería de altísima gravedad que prácticamente requiere de cambiar el motor y prácticamente todos los componentes del mismo, con un coste que puede llegar a los 6.000 euros. Todo por no hacer un cambio de aceite a tiempo.

Por cierto, aunque nos hemos centrado en el cambio de aceite, también es clave que revisemos el nivel de aceite con frecuencia. Un motor con menos aceite del necesario incrementa los riesgos de averías similares a las que hemos comentado, por el mayor desgaste que sufre dicho aceite y su menor capacidad lubricante.

 

 

No te olvides del filtro

Aunque hasta ahora nos hemos centrado en el aceite, lo cierto es que el filtro de aceite también tiene una importancia clave en todo este proceso. De nada sirve utilizar el mejor aceite 5W30, o el que corresponda a tu motor, si resulta que este aceite circula a través de un filtro sucio y que no es capaz de eliminar los residuos de su interior. Así que igual de importante que cambiar el aceite en los intervalos recomendados es clave hacer lo mismo con el filtro.

Respecto de la frecuencia de cambio de este filtro, nos encontramos ante diferentes planteamientos. Uno de ellos es el que indica que se debe cambiar el filtro de aceite cada dos cambios de aceite. Esta idea era adecuada cuando los aceites utilizados en los vehículos eran de base mineral, con una vida útil de unos 7.500 o 10.000 kilómetros aproximadamente, pero no tanto ahora, en que un aceite sintético puede llegar a los 30.000 kilómetros de durabilidad.

Por eso, nuestro consejo es que cambies el aceite y el filtro a la vez. No tiene sentido emplear un filtro sucio con aceite limpio, dado que este aceite limpio se ensuciará en cuanto pase por el filtro. Además, el coste de cambiar un filtro apenas supone de 20 a 50 euros más, dependiendo del vehículo del que estemos hablando. A cambio, esa pequeña inversión nos va a permitir tener un aceite inmaculado durante buena parte del kilometraje, eliminando más suciedad y residuos del interior del motor. Así que la idea de realizar el cambio de aceite y filtro sobre la marcha es nuestra recomendación.