Última actualización: 14.10.19

 

La batería es un elemento clave para el funcionamiento de nuestro vehículo. Si la batería falla no podremos arrancar y tendremos que recurrir a una grúa o un arrancador. Algo que podemos evitar si sabemos cómo controlar el estado de la batería de nuestro automóvil.

 

Para que nuestro vehículo arranque y funcione correctamente necesita de unas cuantas cosas: necesita gasolina en el depósito, aceite en el cárter, refrigerante en su depósito… y también energía eléctrica en la batería. Y tal como pasa con todo los líquidos que hemos comentado, si la batería de nuestro coche no tiene la energía suficiente nos será imposible arrancar el vehículo. Algo que nos obligará a tener que llamar a una grúa, buscar a alguien que nos deje conectar su batería a la de nuestro coche o bien recurrir a un cargador o arrancador de baterías.

Por fortuna, tal como pasa con el resto de elementos de nuestro vehículo, la batería también es un elemento que podemos valorar y evaluar, a fin de conocer su estado. El problema es que una batería no muestra por fuera su estado, tal como pasa con los neumáticos o con los niveles de los líquidos del motor. Así que para analizar el estado de nuestra batería es imprescindible hacerlo de otra manera.

 

Qué necesitamos

Lo primero que tenemos que saber es que necesitamos para evaluar el estado de la batería de nuestro coche. Por fortuna, la lista de la compra es breve. Tanto como para necesitar un único elemento: el multímetro. Este multímetro es un dispositivo que se utiliza para la medición de corrientes eléctricas en sus diferentes parámetros, de modo que es razonable que este sea el accesorio elegido para proceder a realizar dichas comprobaciones.

En la actualidad, la oferta de multímetros es amplia, existiendo tanto modelos digitales como analógicos. Si tienes que buscar el mejor multímetro para este proceso, por no contar ya con uno en casa, nosotros te recomendamos que apuestes por uno digital, dado que hacen mucho más fácil el proceso de leer las mediciones ejecutadas. Algo especialmente importante considerando la poca diferencia entre los valores que leeremos sobre nuestra batería, tal como veremos un poco más adelante.

 

 

Encontrando la batería 

Una vez que ya tenemos nuestro multímetro es el momento de ponernos manos a la obra. Lo primero que debemos hacer, obviamente, es detener nuestro vehículo en un lugar seguro, colocarle el freno de mano y abrir el capó para acceder al vano del motor.

Una vez abierto el capó del coche deberíamos de tener la batería a la vista. No existe una ubicación por defecto para dicha batería, aunque generalmente se sitúa bien en la parte trasera izquierda o en la parte trasera derecha, estando más pegada a la zona del habitáculo que a la parte de las luces del vehículo. Existen vehículos, los menos, que sitúan las baterías en lugares más extraños, tales como los asientos traseros o en la zona del maletero, pero no suele ser lo normal.

Lo que si puede ocurrir es que no veamos la batería porque la misma se encuentre tapada por algún protector plástico o similar. En este caso, la zona de la batería se reconoce por la particular forma rectangular que tendrá esa tapa y también por contar con los signos + y – grabados o serigrafiados en su superficie. En el resto de vehículos, lo habitual es que haya un protector tapando uno de los polos de la batería, generalmente el positivo. De todos modos, no está de más comprobar con la propia batería cual es el polo negativo y cual el positivo, a fin de evitar problemas durante la medición.

 

Realizando la medición

Ya hemos encontrado la batería, ya hemos localizado cual es cada polo y es el momento de proceder a la medición de la carga que genera la batería. Es fundamental que este proceso lo realicemos siempre con el motor parado, dado que la idea es verificar la carga de la batería en reposo. Es decir, lo que vamos a medir es la capacidad de energía que tiene la batería almacenada y no la que genera cuando el vehículo tiene el motor en funcionamiento.

Así pues, cogeremos nuestro multímetro y situaremos el selector en la posición medir voltaje. Es importante que esta posición de voltaje sea de corriente continua, dado que es la que vamos a medir. A continuación, colocaremos la punta de la varilla de color negro sobre el terminal negativo de la batería y acto seguido situamos la punta de la varilla de color rojo sobre el terminal positivo, manteniendo ambas en su posición. En este momento se producirá la lectura de la carga de la batería, que será mostrada en la pantalla.

 

 

Interpretando los resultados

Dependiendo de los resultados de la medición podemos evaluar el estado de carga de nuestra batería, conforme al voltaje que es capaz de generar. Aunque son varias las opiniones al respecto, se considera que una batería está al 100% de carga y goza de una excelente salud si la misma presenta voltajes cercanos o superiores a los 13 voltios aproximadamente.

Si este voltaje es de 12,5 voltios aproximadamente, se estima que la batería estaría carga a un 75-80% de su capacidad, mientras que si el voltaje ronda los 12,3 voltios entonces su nivel de carga sería de un 60% aproximadamente. Todos estos niveles indican que la batería tiene una salud adecuada, lo que puede verificarse de nuevo rodando un poco con el vehículo y viendo si la batería mantiene o incrementa ese voltaje.

En caso de que el valor de la lectura sea de 12,1 voltios entonces empiezan los problemas. A este nivel los vehículos nuevos probablemente sean incapaces de arrancar mientras que los antiguos quizá puedan hacerlo, aunque con problemas. Este voltaje es equivalente a un 40% de carga. Si el voltaje es de 11,9 aproximadamente, hablaríamos de un 20% de carga, mientras que las mediciones que den como resultado 11,6 o menos indican que la batería está totalmente descargada.

Es importante saber que en los casos de batería descargada o por debajo de lo recomendable no es imprescindible cambiar la misma. Podemos probar a cargarla con fuentes externas, o a arrancar el vehículo con un arrancador, circular y ver si la carga se incrementa. Si esa carga no sube a niveles saludables entonces sí sería necesario proceder al cambio de la batería.